Asesoramiento fiscal: Evita los errores más comunes en la declaración de la renta
¿Sabes cómo presentar la declaración de la renta sin errores? Aunque la Agencia Tributaria ofrece herramientas para facilitar el proceso de presentación telemática de la declaración de la renta, se trata de un trámite que puede ser complejo y es fácil cometer errores que hacen pagar más al contribuyente o, en el peor de los casos, exponerse a sanciones de la administración.
Para que estés preparado, te explicamos algunos de los errores más habituales que debes evitar a la hora de realizar la declaración de la renta:
- Qué ocurre si confirmas el borrador de la declaración de la renta sin revisar
El borrador es una propuesta de declaración basada en los datos con los que cuenta la Agencia Tributaria en el momento de empezar la campaña de la renta. Se trata de una herramienta muy útil para facilitar su presentación, pero muchos ciudadanos cometen el error de dar por bueno su contenido sin revisión. Por eso es importante señalar que:
- Hacienda no siempre cuenta con toda la información del contribuyente a la hora de configurar este borrador. Puede haber muchos datos, desde actualizaciones de domicilios o nacimientos de hijos a ingresos aún no detectados por la Agencia Tributaria, que es necesario revisar, corregir y completar antes de confirmar el borrador.
- En muchos casos, estas actualizaciones jugarán a favor del contribuyente mejorando su resultado, pero incluso si los nuevos datos implican un aumento de los impuestos a pagar, no hay que ser ingenuos y pensar que se puede hacer trampas y obviarlos. El hecho de que Hacienda no haya detectado ingresos extra en el momento de hacer el borrador no quiere decir que no pueda detectar discrepancias a posteriori y ordenar una inspección.
- Qué ocurre si no actualizas la situación familiar en la declaración de la renta
La situación familiar del contribuyente afecta en gran medida al pago de sus impuestos, ya que la ley busca ajustar la carga fiscal de cada uno a sus cargas familiares. Por este motivo es muy importante anotar correctamente algunos datos como los siguientes:
- El estado civil el último día del año fiscal, ya que de esto dependerá, por ejemplo,
- La posibilidad de realizar la declaración conjunta o separada en el caso de matrimonios.
- Las deducciones por familias monoparentales.
- El reparto del mínimo por descendiente en el caso de parejas divorciadas según el tipo de custodia.
- El nacimiento de un hijo durante el año fiscal, que implica, por ejemplo,
- La deducción por maternidad.
- Las reducciones del impuesto por cada hijo a cargo.
- En su caso, las deducciones a familias numerosas.
- La independencia de un hijo, es decir, cuando deja de estar a nuestro cargo económicamente y realiza su propia declaración por lo que no podremos deducir su manutención.
- Las personas mayores o discapacitados que hayan pasado a estar a nuestro cargo y, por tanto, generan deducción.
- Qué ocurre si olvidas declarar un ingreso extraordinario
Cuando una persona tiene como única fuente de ingreso su salario habitual, la declaración de la renta es sencilla, pero es importante no olvidar declarar esos ingresos extraordinarios que tuvieron lugar en el año fiscal de la declaración, como, por ejemplo:
- Herencias recibidas.
- Donaciones, teniendo en cuenta que cualquier regalo de cualquier importe puede ser considerado una donación y que una elevada cuantía puede despertar las sospechas de Hacienda.
- Subvenciones recibidas, ya que algunas de ellas sí tributan.
- Los ingresos obtenidos por la venta del patrimonio, ya sea un inmueble o cualquier otro objeto de elevado valor que pueda suponer un ingreso considerable.
- Los beneficios obtenidos al rescatar o vender productos financieros, que suelen estar incluidos en el borrador por ser declarados por las entidades que los comercializan, pero no siempre es así, sobre todo si se encuentran en el extranjero.
- Las indemnizaciones de seguros recibidas ya que, según el caso, algunas tributan IRPF y otras están exentas.
- Los rendimientos de trabajos esporádicos o en el extranjero.
La Agencia Tributaria tiene mecanismos para detectar ingresos fuera de lo común en las cuentas de un contribuyente, si esos ingresos no son declarados, el ciudadano puede enfrentarse a una inspección con su respectiva sanción.
- Qué ocurre si no declaras correctamente tus inmuebles
En la declaración de la renta es imprescindible indicar cada uno de los inmuebles que están a nuestro nombre y la participación que tenemos sobre ellos (por ejemplo, 100% si es únicamente nuestro o 50% si es compartido a partes iguales con nuestra pareja o un hermano), pero además es imprescindible especificar qué uso damos a estos inmuebles en cada día del año:
- Vivienda habitual.
- Inmueble a disposición del titular, como por ejemplo las segundas residencias.
- Inmueble destinado el arrendamiento.
- Inmueble adscrito a una actividad económica.
Cada una de estas opciones tributa de forma diferente e implica distintas obligaciones como la de identificar a los inquilinos de los inmuebles arrendados o la de incluir todos los datos correspondientes a la actividad económica. Cualquier error en esta información puede llevar a pagar más impuestos de los debidos o arriesgarse a ser inspeccionados.
- Qué ocurre si no revisas las deducciones autonómicas
La normativa fiscal difiere mucho de una región a otra dado que todas las Comunidades Autónomas aprueban medidas específicas que deducen la parte autonómica del IRPF en temas muy diversos, como, por ejemplo:
- El alquiler de vivienda.
- El traslado de residencia a zonas rurales.
- Los gastos educativos incluyendo la compra de libros de texto.
- La inversión en empresas.
- Los gastos en el dentista.
- La compra de gafas y lentillas.
- El gimnasio o las actividades deportivas.
- La compra de alimentos aptos para celíacos.
- Los gastos veterinarios para mascotas.
La lista es muy larga, y no revisar las deducciones autonómicas aplicables implica perder beneficios importantes en forma de reducción de los impuestos a pagar, por lo que es muy conveniente revisar cada uno de estos apartados para comprobar a cuáles podemos acogernos.
- Qué ocurre si hago yo mismo la declaración sin contar con una asesoría
Cualquier ciudadano puede presentar su declaración de la renta sin ayuda, pero es probable que el desconocimiento le haga caer en alguno de estos u otros errores habituales. A mayor número de fuentes de ingresos, de inmuebles o de actividades económicas, la declaración de la renta se hace más difícil de completar, y cuanto más compleja es la declaración mayor es la probabilidad de acabar pagando de más u olvidar algún dato que provoque una inspección.
En el caso concreto de los empresarios o profesionales autónomos, la ausencia de borrador y la necesidad de hacer coincidir los datos de la declaración de la renta con el resto de las declaraciones, hace imprescindible contar con una asesoría fiscal y contable.
Los profesionales del servicio de Asesoramiento Tributario de MOORE España están especializados en la cumplimentación y tramitación de tributos tanto a nivel nacional como internacional. Su amplia experiencia y conocimiento les permiten asesorar a sus clientes en la correcta declaración del IRPF aplicando todas las novedades del presente ejercicio.
